guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Invierno
El frío, el principal artista
De la obra del invierno,
Así como el fuego altruista
En el excelso infierno
Los paisajes se entristecen,
Para unos se blanquean,
Para otros el gris rodea
Los cielo profanos del vano edén
Una temporada callada,
Silencio en el asiento
Asesino del vaticino que marca
La voz muda del gemido hecho vicio
Presumo, asumo y miento al pensar
Que el calor del sol no tiene rival,
Percibo, siento, lloro y bebo sal
De la mar agnóstica que ya nadie visita
Los árboles se consumen,
Parecido con el humano,
Mas son sabios y no presumen,
Sus troncos se blanquean con asco,
Las ramas parecen huesos sin gérmenes
Que danzan sin ser treinta de octubre falso
Esta temporada nada vegetal germinará,
Quizás una orquídea prohibida
Sobre la cripta escondida de una condesa,
Sobre el cuerpo tieso de un niño sin vida,
Sobre el desierto de concreto lleno de maleza,
Puede que germine un asesino, una Olimpia,
Un Grito y quizás la Madonna se cubra la belleza
Ni modo, sin modo, de este modo
Se calentara la sangre en mi cáliz
Con fuego de fénix
Jugaré con el maquillaje caído de dios
Que los niños llaman nieve
Y lanzan con el mismo odio corroído
Que los agnósticos tienen
Al tratar de encontrar una religión con oídos
El frío, el principal artista
De la obra del invierno,
Así como el fuego altruista
En el excelso infierno
Los paisajes se entristecen,
Para unos se blanquean,
Para otros el gris rodea
Los cielo profanos del vano edén
Una temporada callada,
Silencio en el asiento
Asesino del vaticino que marca
La voz muda del gemido hecho vicio
Presumo, asumo y miento al pensar
Que el calor del sol no tiene rival,
Percibo, siento, lloro y bebo sal
De la mar agnóstica que ya nadie visita
Los árboles se consumen,
Parecido con el humano,
Mas son sabios y no presumen,
Sus troncos se blanquean con asco,
Las ramas parecen huesos sin gérmenes
Que danzan sin ser treinta de octubre falso
Esta temporada nada vegetal germinará,
Quizás una orquídea prohibida
Sobre la cripta escondida de una condesa,
Sobre el cuerpo tieso de un niño sin vida,
Sobre el desierto de concreto lleno de maleza,
Puede que germine un asesino, una Olimpia,
Un Grito y quizás la Madonna se cubra la belleza
Ni modo, sin modo, de este modo
Se calentara la sangre en mi cáliz
Con fuego de fénix
Jugaré con el maquillaje caído de dios
Que los niños llaman nieve
Y lanzan con el mismo odio corroído
Que los agnósticos tienen
Al tratar de encontrar una religión con oídos
::