Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
El café tostado, por favor, como tus mechones,
un trocito de pan suavecito como tu piel,
una cucharadita de azúcar pa las tentaciones
y quedémonos queditos como soldaditos de miel.
Vuelve a contarme ese sueño precioso que tuviste,
junto conmigo y con razón no dormí ayer,
este café está delicioso, qué bello vaso escogiste,
me siento como un invitado de placer.
Esa mermelada de fresa parece gemela de tus labios,
disculpa el atrevimiento que tengo contigo,
pondré en silenciador el celular para no incomodarnos,
desde esta posición tus muslos son un par de asesinos.
A mí que se me quemen los ojos si miro un poco más,
que cualquier demonio me lleve, que vuelvo a soñar,
agradezco al firmamento, porque en tus manos está
que sirvamos el postre quitando de en medio ese delantal.
Tiene razón esa vieja canción que estás tarareando,
hay que aprovechar si diosito nos da otro buen rato,
ya quisiera ser yo esa gota de café que te estás limpiando,
para rodar boca abajo en tu cuerpo e irte explorando.
un trocito de pan suavecito como tu piel,
una cucharadita de azúcar pa las tentaciones
y quedémonos queditos como soldaditos de miel.
Vuelve a contarme ese sueño precioso que tuviste,
junto conmigo y con razón no dormí ayer,
este café está delicioso, qué bello vaso escogiste,
me siento como un invitado de placer.
Esa mermelada de fresa parece gemela de tus labios,
disculpa el atrevimiento que tengo contigo,
pondré en silenciador el celular para no incomodarnos,
desde esta posición tus muslos son un par de asesinos.
A mí que se me quemen los ojos si miro un poco más,
que cualquier demonio me lleve, que vuelvo a soñar,
agradezco al firmamento, porque en tus manos está
que sirvamos el postre quitando de en medio ese delantal.
Tiene razón esa vieja canción que estás tarareando,
hay que aprovechar si diosito nos da otro buen rato,
ya quisiera ser yo esa gota de café que te estás limpiando,
para rodar boca abajo en tu cuerpo e irte explorando.