Albertyo Moliendo
Poeta recién llegado
Los desdichados vagabundos
son su digna dicha orgullosa,
y los ricos consumados
del solitario amor de osa.
La osa alegre está pariendo
su calor para el invierno.
La alagada madre tierra
ni es sabia, ni una perfección,
es simplemente una lenta
incompetente sin pasión.
La osa persigue al osezno
sobre la nieve del infierno.
Nosotros en un santiamén
la humillamos con gratitud,
y en dos mil cincuenta estaré
con una copa de vermouth.
Porque no se va a terminar...
¿El agua? Aclaraos, coño,
¿prenderan plenos los polos
y el H²O del mar?
Haya paz, yo os exorcizo:
cesad de ceder el mando:
Más vale un mundo en mano
que ciento volando.
La osa ruge a su cría
al cazar a la lubina.
son su digna dicha orgullosa,
y los ricos consumados
del solitario amor de osa.
La osa alegre está pariendo
su calor para el invierno.
La alagada madre tierra
ni es sabia, ni una perfección,
es simplemente una lenta
incompetente sin pasión.
La osa persigue al osezno
sobre la nieve del infierno.
Nosotros en un santiamén
la humillamos con gratitud,
y en dos mil cincuenta estaré
con una copa de vermouth.
Porque no se va a terminar...
¿El agua? Aclaraos, coño,
¿prenderan plenos los polos
y el H²O del mar?
Haya paz, yo os exorcizo:
cesad de ceder el mando:
Más vale un mundo en mano
que ciento volando.
La osa ruge a su cría
al cazar a la lubina.
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