frank c.
Poeta adicto al portal
¡Invítame un café! por ahí, lejos de todos.
Uno que me despierte y quite el sueño,
bebamos el café de tus hermosos ojos…
¡De tus bellos ojos quiero ser el dueño!.
-Perdámonos detrás de una nube de humo-
conviértete en mi reina esta primera vez,
que Seré un súbdito complaciente y atento,
o el rey, al que subyuga tu hermosa timidez.
Invítame a disfrutar la fresa de tus labios
o el candor rosáceo de tu blanca piel,
que la acompañare con la mejor champagne
y el dulce sabor de tus besos de miel.
que será para ti lo negro de mis ojos,
la luna de mi risa, la voz de mi silencio,
un par de ramilletes de mis fuertes latidos,
la tinta de mi sangre que se convierte
en verso.
Uno que me despierte y quite el sueño,
bebamos el café de tus hermosos ojos…
¡De tus bellos ojos quiero ser el dueño!.
-Perdámonos detrás de una nube de humo-
conviértete en mi reina esta primera vez,
que Seré un súbdito complaciente y atento,
o el rey, al que subyuga tu hermosa timidez.
Invítame a disfrutar la fresa de tus labios
o el candor rosáceo de tu blanca piel,
que la acompañare con la mejor champagne
y el dulce sabor de tus besos de miel.
que será para ti lo negro de mis ojos,
la luna de mi risa, la voz de mi silencio,
un par de ramilletes de mis fuertes latidos,
la tinta de mi sangre que se convierte
en verso.
Última edición: