Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
El elixir se instala en la garganta de tu espíritu,
tú bailas unos pasos ostentando,
de mi parte quiero seguirte pero no puedo,
tus encantos me superan e invoco el pesado
fardo de abrazos escondidos: que no sean omisos,
que no sean el replegado canto del ruiseñor,
ni el corazón oculto, ni el vuelo detrás de la pira bautismal.
Que sean manos, manos bendecidas:
¡Bendita seas en la postrer entrega!
Es es mi clamor para la penosa espuma del
amor altivo:
y dejaré vestigios de ensueños vivientes,
ensueños empapados por tu besos
depositados en la desmesura de nuestras bocas.
tú bailas unos pasos ostentando,
de mi parte quiero seguirte pero no puedo,
tus encantos me superan e invoco el pesado
fardo de abrazos escondidos: que no sean omisos,
que no sean el replegado canto del ruiseñor,
ni el corazón oculto, ni el vuelo detrás de la pira bautismal.
Que sean manos, manos bendecidas:
¡Bendita seas en la postrer entrega!
Es es mi clamor para la penosa espuma del
amor altivo:
y dejaré vestigios de ensueños vivientes,
ensueños empapados por tu besos
depositados en la desmesura de nuestras bocas.
Última edición: