IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Incursionando
hacia un último posible
periodo de logro humano,
deshumanizándonos,
la búsqueda de sentido,
la responsabilidad de sobrepensar,
definían a la ahora mísera humanidad,
nos atenuaremos
y nos perderemos
entre gritos de impotente inteligencia,
sin esfuerzo, el dinero es poder,
nos controlarán con miedo
los que tengan los medios,
la sociedad fragmentará sus uniones restantes,
no habrá límite para el control de masas,
supervisarán cada acción y deseo,
obligándonos a ser cómplices
de un sistema acumulativo
de explotación laboral,
los que no se consideren afortunados
se verán forzados a asimilar que lo son,
o a perecer junto a la desdicha del no pertenecer,
la sociedad que no piensa en el mal,
será ignorante, aún sin saberlo,
porque según el sistema,
pensar y cuestionar
es algo "peligroso",
la tecnología
tomará protagonismo,
el talento humano se verá opacado
y más tarde sustituido,
nos impulsarán
a apartarnos del camino evolutivo natural,
entre una "religiosa" materialidad,
la ciencia será religión,
porque tendremos que creer en la humanidad,
en todo razonamiento aceptable,
que al final es un tipo más de percepción,
se desecharán nuestros pocos
pero importantes valores humanos,
en un futuro no tan lejano,
nuestra propia creación no se va a rebelar,
pero si nos catapultará
a un presente sin cuestionamientos,
ni rechazo,
nos dejaremos cooptar
por nuestra tecnología,
como polilla hacia la luz,
nuestra creación nos destruye,
como nosotros destruimos
al mundo natural,
nuestro razonamiento fallido,
es progresivamente delirante,
jugamos con un don
que no entendemos,
dirigiéndonos hacia
una autodestrucción inevitable,
el peligro de no reflexionar,
de caminar por terrenos inexplorados,
pecamos con vil ignorancia.
hacia un último posible
periodo de logro humano,
deshumanizándonos,
la búsqueda de sentido,
la responsabilidad de sobrepensar,
definían a la ahora mísera humanidad,
nos atenuaremos
y nos perderemos
entre gritos de impotente inteligencia,
sin esfuerzo, el dinero es poder,
nos controlarán con miedo
los que tengan los medios,
la sociedad fragmentará sus uniones restantes,
no habrá límite para el control de masas,
supervisarán cada acción y deseo,
obligándonos a ser cómplices
de un sistema acumulativo
de explotación laboral,
los que no se consideren afortunados
se verán forzados a asimilar que lo son,
o a perecer junto a la desdicha del no pertenecer,
la sociedad que no piensa en el mal,
será ignorante, aún sin saberlo,
porque según el sistema,
pensar y cuestionar
es algo "peligroso",
la tecnología
tomará protagonismo,
el talento humano se verá opacado
y más tarde sustituido,
nos impulsarán
a apartarnos del camino evolutivo natural,
entre una "religiosa" materialidad,
la ciencia será religión,
porque tendremos que creer en la humanidad,
en todo razonamiento aceptable,
que al final es un tipo más de percepción,
se desecharán nuestros pocos
pero importantes valores humanos,
en un futuro no tan lejano,
nuestra propia creación no se va a rebelar,
pero si nos catapultará
a un presente sin cuestionamientos,
ni rechazo,
nos dejaremos cooptar
por nuestra tecnología,
como polilla hacia la luz,
nuestra creación nos destruye,
como nosotros destruimos
al mundo natural,
nuestro razonamiento fallido,
es progresivamente delirante,
jugamos con un don
que no entendemos,
dirigiéndonos hacia
una autodestrucción inevitable,
el peligro de no reflexionar,
de caminar por terrenos inexplorados,
pecamos con vil ignorancia.