Ricardo Llamosas
Poeta recién llegado
Soy un hombre del ser conmigo,
de irremediable presencia en el tiempo,
de esta época que aquí me quiso
a la que solícito me entrego.
Eso no merma paladar
gravite en la nuca del mundo,
donde se afinca mi voluntad
la que el instinto me puso.
Y de la inteligencia entresaco
curiosidad a espuertas,
aunque con frecuencia rabio
por la ignorancia de mi cabeza.
Solo me resta explorar
esos entumecidos del viento,
en ellos se camufla la verdad
para dar sentido a lo que veo.
Es obvio cansa el misterio
por su irresoluto bagaje,
burlándose de todo experimento
que la humanidad baraje.
Quizás preguntando a la niebla
sobre su veloz silencio
desvelaría nuestra esencia
lamiéndonos por dentro.
de irremediable presencia en el tiempo,
de esta época que aquí me quiso
a la que solícito me entrego.
Eso no merma paladar
gravite en la nuca del mundo,
donde se afinca mi voluntad
la que el instinto me puso.
Y de la inteligencia entresaco
curiosidad a espuertas,
aunque con frecuencia rabio
por la ignorancia de mi cabeza.
Solo me resta explorar
esos entumecidos del viento,
en ellos se camufla la verdad
para dar sentido a lo que veo.
Es obvio cansa el misterio
por su irresoluto bagaje,
burlándose de todo experimento
que la humanidad baraje.
Quizás preguntando a la niebla
sobre su veloz silencio
desvelaría nuestra esencia
lamiéndonos por dentro.