Pedro Galeano Martin
Poeta recién llegado
Invulnerable.
Mirando hacia el horizonte,
con la mirada intensa,
más allá de la conciencia,
y sintiendo el aire,
que aun así no despista,
nada vuelve a ser igual.
Pensé que algún día,
nada volvería a desvariar,
todo y cuanto me rodea,
me recuerde serenidad.
Y ahora viene esa luz,
que me alumbra y me ciega,
que me alcanza con su más bello esplendor,
que me saca de todo lo invulnerable,
me da sensación de vivir,
de disfrutar,
de existir.
Y luego,
sin darme cuenta,
me vi enterrado,
entre una arena,
que nunca imagine,
ni con siquiera tocarla,
llenándome los pulmones de aire,
aire que solo puedo respirar tranquilo,
cuando esa luz,
traspasa esta arena,
que invulnerable me rodea.
Mirando hacia el horizonte,
con la mirada intensa,
más allá de la conciencia,
y sintiendo el aire,
que aun así no despista,
nada vuelve a ser igual.
Pensé que algún día,
nada volvería a desvariar,
todo y cuanto me rodea,
me recuerde serenidad.
Y ahora viene esa luz,
que me alumbra y me ciega,
que me alcanza con su más bello esplendor,
que me saca de todo lo invulnerable,
me da sensación de vivir,
de disfrutar,
de existir.
Y luego,
sin darme cuenta,
me vi enterrado,
entre una arena,
que nunca imagine,
ni con siquiera tocarla,
llenándome los pulmones de aire,
aire que solo puedo respirar tranquilo,
cuando esa luz,
traspasa esta arena,
que invulnerable me rodea.