Vives en la fantasía de mis pensamientos
y en un rincón de mi corazón
eres sirena en el mar intenso
que me inspira tu fantasmal presencia.
Veo gratos reflejos de inocencia
la tersura de tus dedos recorrerme suavemente
vivo la suavidad de tus labios siempre
que navegan todo mi cuerpo.
La irrealidad de tu presencia
me obliga a depender más de ti
extiendo mi mano sin alcanzar
tomar tu virginal cuerpo para mí.
El ver tu cuerpo y no tenerlo
presagia en mí una tormenta
tú, aunque joven, muy experta
sabes cómo hacerme sufrir.
Dídimo Pabón Montilla
y en un rincón de mi corazón
eres sirena en el mar intenso
que me inspira tu fantasmal presencia.
Veo gratos reflejos de inocencia
la tersura de tus dedos recorrerme suavemente
vivo la suavidad de tus labios siempre
que navegan todo mi cuerpo.
La irrealidad de tu presencia
me obliga a depender más de ti
extiendo mi mano sin alcanzar
tomar tu virginal cuerpo para mí.
El ver tu cuerpo y no tenerlo
presagia en mí una tormenta
tú, aunque joven, muy experta
sabes cómo hacerme sufrir.
Dídimo Pabón Montilla