sara0305
Poeta fiel al portal
Se corta el cuchillo así solo
el gusano se ha agusanado
el cadáver abre la lápida
y decide morir.
La soga se ata así sola
y se arroja al vacío,
hasta el vacío ahora
siente el hueco que
la conforma.
Y las lágrimas se consuelan
esperando enfriarse.
Pero el amor,
no se siente así mismo
hasta quiere cambiarse
de nombre, ser menos
deforme, más pasivo,
quiere perder de compañía
al adiós, han pasado los siglos
y ahora siente hastío.
Quisiera ser solo ahora
alcanzable, como una cometa
que ha encontrado la mano
de un niño.
Ser placentero
encontrarse en el algodón
de una cadera traviesa
o en el bigote que espera un beso
de los labios de una monja.
Quisiera ser solo él,
no tener de compañía a tantos sentimientos
no ser confundido, por lujuria,
deseo o necesidad
Hasta empieza a perder su identidad
se va diluyendo, en manos longevas
ha llegado a enfermarse,
solo espera
Hasta que viene la esperanza;
como una dama callada
le recuerda despacio:
Al señor crucificado
las manos de una santa
el hombre que decidió morir
por su familia.
El amor ahora está avergonzado
ha recordado que aunque difícil
él vale tanto, se sienta en un rincón
toma de las manos a su amiga
y ahora solo conversan.
El amor se ama
el gusano se ha agusanado
el cadáver abre la lápida
y decide morir.
La soga se ata así sola
y se arroja al vacío,
hasta el vacío ahora
siente el hueco que
la conforma.
Y las lágrimas se consuelan
esperando enfriarse.
Pero el amor,
no se siente así mismo
hasta quiere cambiarse
de nombre, ser menos
deforme, más pasivo,
quiere perder de compañía
al adiós, han pasado los siglos
y ahora siente hastío.
Quisiera ser solo ahora
alcanzable, como una cometa
que ha encontrado la mano
de un niño.
Ser placentero
encontrarse en el algodón
de una cadera traviesa
o en el bigote que espera un beso
de los labios de una monja.
Quisiera ser solo él,
no tener de compañía a tantos sentimientos
no ser confundido, por lujuria,
deseo o necesidad
Hasta empieza a perder su identidad
se va diluyendo, en manos longevas
ha llegado a enfermarse,
solo espera
Hasta que viene la esperanza;
como una dama callada
le recuerda despacio:
Al señor crucificado
las manos de una santa
el hombre que decidió morir
por su familia.
El amor ahora está avergonzado
ha recordado que aunque difícil
él vale tanto, se sienta en un rincón
toma de las manos a su amiga
y ahora solo conversan.
El amor se ama