Vi luz en tus ojos.
Seducían.
Encantaban...
Moviste un dedo y fue señal
te seguí, te alcancé, y me acerqué tanto...
Te sentí mía, conmigo...
respiré, y contuve el aliento y no quise
perderme del tuyo nada.
Nos tomamos de la mano
y nuestros pies se igualaron
dimos pasos en tu mundo y en el mío
ambos mudos, sinceros
reconociendo el peso de las huellas
que cada uno
tenía en el otro.
Sopló brisa y al momento que cesó, brisa fuimos.
Y como brisa, abrazados al aire
recorrimos sin juicios
nuestras almas.
El día nos llevó a su antojo, y al final
tu sol sobre el mío cayó
llovió amor, e inundados fuimos luz
cuando inconcientes
cerramos los ojos.
Seducían.
Encantaban...
Moviste un dedo y fue señal
te seguí, te alcancé, y me acerqué tanto...
Te sentí mía, conmigo...
respiré, y contuve el aliento y no quise
perderme del tuyo nada.
Nos tomamos de la mano
y nuestros pies se igualaron
dimos pasos en tu mundo y en el mío
ambos mudos, sinceros
reconociendo el peso de las huellas
que cada uno
tenía en el otro.
Sopló brisa y al momento que cesó, brisa fuimos.
Y como brisa, abrazados al aire
recorrimos sin juicios
nuestras almas.
El día nos llevó a su antojo, y al final
tu sol sobre el mío cayó
llovió amor, e inundados fuimos luz
cuando inconcientes
cerramos los ojos.