Nicolas Bera
Poeta recién llegado
Vengo de un país
que está de olvido.
que está de olvido.
Aquí todo está perdido,
aquí todo está desierto.
El canto del silencio
cimbra en el cielo
su desahogo y llanto.
Una flor que marchita habita.
Una lágrima entre los dedos.
Los dedos que ayer besaron,
los mismos que ayer vencieron.
Es tiempo de atarme sin cordones,
ya todo está vencido y no tengo zapatos.
Mi alma se doblega en astros extraviados,
mi energía se encadena, y ya todo está desierto.
Mi suspiro cae en picada como la luna al cielo;
los silencios desahogados,
los llantos desvestidos,
la comida inexequible,
la música sin fondo,
el despertar sin salida,
la caricia improvisada,
la palabra maltratada,
el amor sin sus soles,
la vida inhabitada.
Todo lo que acontecía
hoy se adormita:
Un lapso profundo,
un colgante sin piedra,
un sonreír siniestro,
un planeta silente,
un escape intrépido,
una esfera sin tez,
un libro sin páginas,
un corazón falaz,
un niño sin despertar,
una isla desierta.
aquí todo está desierto.
El canto del silencio
cimbra en el cielo
su desahogo y llanto.
Una flor que marchita habita.
Una lágrima entre los dedos.
Los dedos que ayer besaron,
los mismos que ayer vencieron.
Es tiempo de atarme sin cordones,
ya todo está vencido y no tengo zapatos.
Mi alma se doblega en astros extraviados,
mi energía se encadena, y ya todo está desierto.
Mi suspiro cae en picada como la luna al cielo;
los silencios desahogados,
los llantos desvestidos,
la comida inexequible,
la música sin fondo,
el despertar sin salida,
la caricia improvisada,
la palabra maltratada,
el amor sin sus soles,
la vida inhabitada.
Todo lo que acontecía
hoy se adormita:
Un lapso profundo,
un colgante sin piedra,
un sonreír siniestro,
un planeta silente,
un escape intrépido,
una esfera sin tez,
un libro sin páginas,
un corazón falaz,
un niño sin despertar,
una isla desierta.
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