• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Ítaca

Berengario

Poeta recién llegado
en el tren

los grafitis sin fin

acompañan las vías desde las tapias


los jóvenes en sus asientos

adoran los móviles

indiferentes al medio


el traqueteo se hace ahora más intenso

cambio de agujas eso parece


voy al aseo (en la estación hay que pagar)

hay dos personas esperando


de la parada desaparecen los taxis

como el vaho de los parabrisas


me olvidaba:

nadie me espera en casa
 
en el tren

los grafitis sin fin

acompañan las vías desde las tapias


los jóvenes en sus asientos

adoran los móviles

indiferentes al medio


el traqueteo se hace ahora más intenso

cambio de agujas eso parece


voy al aseo (en la estación hay que pagar)

hay dos personas esperando


de la parada desaparecen los taxis

como el vaho de los parabrisas


me olvidaba:

nadie me espera en casa
Los viajes y aún más si son en tren, no buscan su destino, en si solos son la pregunta y la respuesta. Si nadie nos espera al final de ellos, acaso porque somos invisibles, continuemoslos sin fin, sin olvidarnos de ir al baño porque aunque invisibles tenemos nuestras necesidades.
Gracias por este muy buen poema, un saludo cordial y afectuoso.
 
Los viajes y aún más si son en tren, no buscan su destino, en si solos son la pregunta y la respuesta. Si nadie nos espera al final de ellos, acaso porque somos invisibles, continuemoslos sin fin, sin olvidarnos de ir al baño porque aunque invisibles tenemos nuestras necesidades.
Gracias por este muy buen poema, un saludo cordial y afectuoso.

Está muy bien lo de ir al baño, porque eso implica que antes hemos comido algo y quizá hasta bebido un par de cervezas.
 
me gustó este poema. cada parada del tren es una navaja en el pecho.



es simple mae: el viaje es el destino.



oh sí. nos esperamos nosotros. cambiemos el tren por un lancha a motor, y las vías de hierro por el sinuoso recorrido del mekong. entenderás.

salud a todos.

Cada pecho en el tren es una navaja: por eso nos refugiamos en la soledad, divino tesoro. El destino es el viaje: viajamos hacia nosotros mismos, te doy toda la razón.
 
AMADO poeta-maestro, los viajes en tren siempre me han gustado quizás porque mi abuela vivía cerca de una estación de tren y me trae lindos recuerdos. Tienes razón a veces nos aceleramos para llegar a un lugar donde no hay nada ni nadie quien nos espere. La soledad no es tan mala si es sola, pero acompañada creo que carga en si un más fuerte dolor. En mi deseo egoísta espero que este MAGNIFICO poema sea solamente una inspiración. Creo que en eso nos parecemos, se vive y viaja con muy pocas personas a las que realmente deseamos ver y escuchar. Por eso digo que la soledad no es tan mala. Estamos cada día peor aquí. Las fronteras siguen cerradas, los viajes se cancelan sin fecha aproximada.

Besos sabor a uva en un vaso de esperanza.
 
Coincido con tu valoración de la soledad: más vale solo que mal acompañado. Solos, podemos elegir nuestras compañías; mal acompañados, nos obligan a hacer cosas que no queremos.
Estoy al corriente de la evolución de la pandemia en Texas. Con la marcha atrás del gobernador, pronto estaréis mejor y podréis viajar al extranjero, ya lo verás.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba