UCRONICO
Poeta recién llegado
Salté las altas almenas,
donde moraba el amor,
crucé los campos en flor,
preludio de fruta plena.
Derroté a las azucenas,
renegué de su candor,
aprendiz de pecador,
dictada está tu condena.
Mis pesares y mis penas
no hallarán más redentor
que al amor que me gangrena.
Perezco porque cercenas
mi corazón volador
de su liviana cadena.
Última edición: