romaguce
Poeta recién llegado
La ciudad, intachable, bipolar,
Promiscua…
Con sus claros oscuros bajo las sombras de su concreto,
Con su fétida ignominia abrazando las almas de los sobrevivientes,
Con sus cientos de dilemas,
Opacando la vista ingenua e hilarante del medio día.
La ciudad, descuidada, irredenta,
Cansada…
Cómo una prostituta al amanecer de sus sueños,
Cómo el rocío negro que lava el alba y alimenta las entrañas de los que no pueden huir de ella,
Como Yo…
La ciudad y Yo…
Gemelos en el tiempo, asesinos de esperanzas,
Mendigos de felicidad,
Concreto y hierro fusionados por la desidia de las palomas,
Siameses disfrazados de gárgolas
Vigilantes del ocaso, ansiosos de la última cena…
La ciudad sin mí,
Inconclusa, desesperada, estéril...
La ciudad sin ti,
El infierno de todos los días;
El infierno de todos mis días.
Promiscua…
Con sus claros oscuros bajo las sombras de su concreto,
Con su fétida ignominia abrazando las almas de los sobrevivientes,
Con sus cientos de dilemas,
Opacando la vista ingenua e hilarante del medio día.
La ciudad, descuidada, irredenta,
Cansada…
Cómo una prostituta al amanecer de sus sueños,
Cómo el rocío negro que lava el alba y alimenta las entrañas de los que no pueden huir de ella,
Como Yo…
La ciudad y Yo…
Gemelos en el tiempo, asesinos de esperanzas,
Mendigos de felicidad,
Concreto y hierro fusionados por la desidia de las palomas,
Siameses disfrazados de gárgolas
Vigilantes del ocaso, ansiosos de la última cena…
La ciudad sin mí,
Inconclusa, desesperada, estéril...
La ciudad sin ti,
El infierno de todos los días;
El infierno de todos mis días.