Anne_
I killed Bukowski.
Sé que pronto volveré a consumirme
elevando los brazos al techo,
defendiendo mis flagelos y la incontable lluvia
que irrumpe en la ventana
alimentándose de mis lagrimas.
Hoy estoy naufragando seca,
buscando en Youtube
más canciones de James Alan Shelton,
hasta ahora, solo me han picado
unas cuantas abejas deformes
y he tenido que camuflar
los delirios de mi sombra desuniforme,
sigo arrastrando los pulgares
para deshacer besos que extraño y también
sigo cultivando campos morados llenos de espejos
columpiándose en el ruido del televisor.
Quizá Dios me devuelva a la tierra
llena de malabares para combatir el hambre,
llena de renovaciones de contratos al océano
y hasta me pinte alguna figurilla surreal
para salir a patear latas y agripar
bocanadas de humo descolorido,
pero yo no contaría con eso,
y no es que no me interese
el hambre de la gente hambrienta
o renovar los océanos,
es solo que sé
que pronto volveré a consumirme
elevando los brazos al techo,
defendiendo mis flagelos y la incontable lluvia
que irrumpe en la ventana
alimentándose de mis lagrimas, y pues
Yo no contaría con eso.
elevando los brazos al techo,
defendiendo mis flagelos y la incontable lluvia
que irrumpe en la ventana
alimentándose de mis lagrimas.
Hoy estoy naufragando seca,
buscando en Youtube
más canciones de James Alan Shelton,
hasta ahora, solo me han picado
unas cuantas abejas deformes
y he tenido que camuflar
los delirios de mi sombra desuniforme,
sigo arrastrando los pulgares
para deshacer besos que extraño y también
sigo cultivando campos morados llenos de espejos
columpiándose en el ruido del televisor.
Quizá Dios me devuelva a la tierra
llena de malabares para combatir el hambre,
llena de renovaciones de contratos al océano
y hasta me pinte alguna figurilla surreal
para salir a patear latas y agripar
bocanadas de humo descolorido,
pero yo no contaría con eso,
y no es que no me interese
el hambre de la gente hambrienta
o renovar los océanos,
es solo que sé
que pronto volveré a consumirme
elevando los brazos al techo,
defendiendo mis flagelos y la incontable lluvia
que irrumpe en la ventana
alimentándose de mis lagrimas, y pues
Yo no contaría con eso.
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