Oscar-Pineda
Poeta asiduo al portal
miro un pincel curiosamente
coloreando tu rostro de hermosura
vas dejando en tu frágil vestidura
una mágica belleza permanente.
Adormeces de contagio a la gente
con minúsculas burbujas de ternura
siempre llevas en tus cejas la frescura
a la selva primorosa del Oriente.
Plasmas con tu mirar enternecido
a las almas que sufren de quebranto
encerradas en las tinieblas del olvido.
Escoltando el dulce de tu encanto
en mi pobre corazón te has metido
con el ruido de un hermoso canto.
coloreando tu rostro de hermosura
vas dejando en tu frágil vestidura
una mágica belleza permanente.
Adormeces de contagio a la gente
con minúsculas burbujas de ternura
siempre llevas en tus cejas la frescura
a la selva primorosa del Oriente.
Plasmas con tu mirar enternecido
a las almas que sufren de quebranto
encerradas en las tinieblas del olvido.
Escoltando el dulce de tu encanto
en mi pobre corazón te has metido
con el ruido de un hermoso canto.