JAULA DE LUZ
Como en un acoplamiento sutil e irreversible
como en una antigua prisión de ecos sin voces
delineada con líneas engendradas en la luz
así me muevo torpemente por la ciudad en penumbra.
En esta jaula imposible de barrotes luminosos
redes encajadas con la violencia de contrarios
rayos horizontales emanados desde los vítreos ojos
de los automóviles o sus metálicos reflejos
rayos verticales como lluvias de neón
que brotan de las farolas curvadas por el peso de la luz
en medio de esa zoológica prisión que somete
mis vuelos y mis cánticos profanos
me encuentro yo con mis lujurias.
Un luminoso enrejado como ausencias de cristal
me contiene y me limita, prisionero de la idea de mí mismo,
y conmigo, en promiscuo cohabitar, mis terribles asechanzas.
Amor que sólo es fantasma, raíces de mi terruño,
mis más queridos tópicos enervados por ideas de revolución
cómo se desgañita mi yo en búsqueda de ternura
cómo mi sombra se alarga en un páramo interminable
Náusea soy de proxeneta enamorado de su verbo imposible: amor
soy un vuelo cercenado por buscar nuevos empíreos.
Me conformo, me constriño, me consuelo
con estos rayos que en perfecta geometría confinan mis agresiones.
Quiero volver a ser sombra de esta luz que me re-crea
quiero volver a mi piedra matriz
quiero volver a la quijada de asno
quiero soñar con el crimen como suprema obra de Arte.
Ilus.: Pinturas de luz de Stephen Knapp.
Como en un acoplamiento sutil e irreversible
como en una antigua prisión de ecos sin voces
delineada con líneas engendradas en la luz
así me muevo torpemente por la ciudad en penumbra.
En esta jaula imposible de barrotes luminosos
redes encajadas con la violencia de contrarios
rayos horizontales emanados desde los vítreos ojos
de los automóviles o sus metálicos reflejos
rayos verticales como lluvias de neón
que brotan de las farolas curvadas por el peso de la luz
en medio de esa zoológica prisión que somete
mis vuelos y mis cánticos profanos
me encuentro yo con mis lujurias.
Un luminoso enrejado como ausencias de cristal
me contiene y me limita, prisionero de la idea de mí mismo,
y conmigo, en promiscuo cohabitar, mis terribles asechanzas.
Amor que sólo es fantasma, raíces de mi terruño,
mis más queridos tópicos enervados por ideas de revolución
cómo se desgañita mi yo en búsqueda de ternura
cómo mi sombra se alarga en un páramo interminable
Náusea soy de proxeneta enamorado de su verbo imposible: amor
soy un vuelo cercenado por buscar nuevos empíreos.
Me conformo, me constriño, me consuelo
con estos rayos que en perfecta geometría confinan mis agresiones.
Quiero volver a ser sombra de esta luz que me re-crea
quiero volver a mi piedra matriz
quiero volver a la quijada de asno
quiero soñar con el crimen como suprema obra de Arte.
Ilus.: Pinturas de luz de Stephen Knapp.