Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
JAZMÍM
Se abre el jazmín y resuena una copla,
altanera sin risa ni pausa va dejando olores
y siembra en los corazones
su perfume y una esperanza.
Mancha la sangre mi alma y el amor
no amansa ni un momento y preso,
aun palpita en su jaula de jilguero,
ni vence el miedo y en riesgo
nombra tu boca y muere en tu pelo.
Doy pasos de gigante y piso al instante
en donde no quiera guardarte mi memoria,
rondo los caminos que circundan tus caderas
le bailo a tus pies y después busco tus brazos,
me pongo de puntillas y alcanzo el horizonte
de tus ojos, de tus cejas y me sumerjo en tu mirada
y sello tu boca y ese beso busca tocarte el alma.
Flor en toda su extensión en la noche
arropo de luna, pétalo de brillo
en el cielo más oscuro de mí verso,
llenando mis madrugadas de inspiración y poesía.
No me pierdo y destino sin rectas
va doblando al camino de las espinas,
grabando en tu pensamiento un deseo
y noto tu mano cómo se aferra a la mía,
vistiendo todos los rincones de mis indecisiones.
Suave se emborracha mi lágrima
hace río y busca la desembocadura
de tu hombro desnudo, recorrer tu cuerpo,
dejando tatuado todo lo que se puede querer
sin decir nada, saber que tú lo entiendes todo,
que la palabra no vale nada sin el sentimiento
para regarte tu vida en la primavera de un te quiero.
Se abre el jazmín y resuena una copla,
altanera sin risa ni pausa va dejando olores
y siembra en los corazones
su perfume y una esperanza.
Mancha la sangre mi alma y el amor
no amansa ni un momento y preso,
aun palpita en su jaula de jilguero,
ni vence el miedo y en riesgo
nombra tu boca y muere en tu pelo.
Doy pasos de gigante y piso al instante
en donde no quiera guardarte mi memoria,
rondo los caminos que circundan tus caderas
le bailo a tus pies y después busco tus brazos,
me pongo de puntillas y alcanzo el horizonte
de tus ojos, de tus cejas y me sumerjo en tu mirada
y sello tu boca y ese beso busca tocarte el alma.
Flor en toda su extensión en la noche
arropo de luna, pétalo de brillo
en el cielo más oscuro de mí verso,
llenando mis madrugadas de inspiración y poesía.
No me pierdo y destino sin rectas
va doblando al camino de las espinas,
grabando en tu pensamiento un deseo
y noto tu mano cómo se aferra a la mía,
vistiendo todos los rincones de mis indecisiones.
Suave se emborracha mi lágrima
hace río y busca la desembocadura
de tu hombro desnudo, recorrer tu cuerpo,
dejando tatuado todo lo que se puede querer
sin decir nada, saber que tú lo entiendes todo,
que la palabra no vale nada sin el sentimiento
para regarte tu vida en la primavera de un te quiero.