SOLCIEGO
Poeta asiduo al portal
Prestado transito
sobre la lumbre del camino,
abierto a los cuidados
de cuidar lo que debo,
para cubrir con mi manto
la sagrada fragilidad
del vientre de tu cuerpo.
He sido asignado
desde el cielo,
para cuidar los jazmineros
y regar con mi amor
las flores del jardín,
que nacen y vuelven.
He clamado y clamaré por sentir,
como he añorado siempre,
lo que por ti y por el jazminero,
en mi alma he llevado
como llama de vida ardiente
Porque las fuerzas
caerán vencidas ante el pretérito,
como se desvanecerán sin remedio
aun en el presente.
Pero seguiré ante ti jazminero
sin reposo ni sosiego,
vuelve pues a posar
tus flores en mis dedos,
y volveré a regarlos
por siempre desde el cielo.
sobre la lumbre del camino,
abierto a los cuidados
de cuidar lo que debo,
para cubrir con mi manto
la sagrada fragilidad
del vientre de tu cuerpo.
He sido asignado
desde el cielo,
para cuidar los jazmineros
y regar con mi amor
las flores del jardín,
que nacen y vuelven.
He clamado y clamaré por sentir,
como he añorado siempre,
lo que por ti y por el jazminero,
en mi alma he llevado
como llama de vida ardiente
Porque las fuerzas
caerán vencidas ante el pretérito,
como se desvanecerán sin remedio
aun en el presente.
Pero seguiré ante ti jazminero
sin reposo ni sosiego,
vuelve pues a posar
tus flores en mis dedos,
y volveré a regarlos
por siempre desde el cielo.