Ezequiel Bazán
Poeta recién llegado
Jeanett
Niña, llena de risas y encantos,
una amistad efímera, o que nunca se dió,
un jouska que no me deja dormir,
un sentimiento inefable sin respuesta.
Hoy he mirado al pasado;
cansado de contar pasos por donde vas,
tan solo con el hecho de mirarte me basta,
y con el hecho de quererte ya es una bendición.
Pequeña, con una sonrisa en libertad,
dulce locura la que te invade,
delicada, y loca perdida por la vida,
te quiero así, tan solo si tu lo deseas.
En este tiempo tan largo
hablando tantas veces de ti
y a la vez pensando en mi,
pienso que no somos tan diferentes.
Te escribo con el mucho y todo
o con el poco y nada de tiempo
que me queda, con el silencio
que no deja de cantar tu nombre,
Estando de mal humor
o de buen humor,
cuando el sol brilla
o cuando hace mucho frío,
Siempre te escribiré, Jeannett.
Niña, llena de risas y encantos,
una amistad efímera, o que nunca se dió,
un jouska que no me deja dormir,
un sentimiento inefable sin respuesta.
Hoy he mirado al pasado;
cansado de contar pasos por donde vas,
tan solo con el hecho de mirarte me basta,
y con el hecho de quererte ya es una bendición.
Pequeña, con una sonrisa en libertad,
dulce locura la que te invade,
delicada, y loca perdida por la vida,
te quiero así, tan solo si tu lo deseas.
En este tiempo tan largo
hablando tantas veces de ti
y a la vez pensando en mi,
pienso que no somos tan diferentes.
Te escribo con el mucho y todo
o con el poco y nada de tiempo
que me queda, con el silencio
que no deja de cantar tu nombre,
Estando de mal humor
o de buen humor,
cuando el sol brilla
o cuando hace mucho frío,
Siempre te escribiré, Jeannett.
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