Mistico
Poeta asiduo al portal
A mi bebé, Jenny
Escucho tu silencio diluido en mil suspiros que escapan
Pidiendo cosas tan posibles que a veces no son reales,
La lluvia moja implacable los sueños que se derraman
Con las lágrimas que brotan y tú misma no lo sabes.
Lágrimas que ahogan tristezas, tristezas que hablan calladas
De amores que acaso se fueron sin que tú sepas adonde,
Del miedo a estar sola otra vez mientras te absorbe la nada
Llenándote de vacío mientras que el amor se esconde.
A veces tu también te ocultas huyendo de la soledad,
Te mezclas entre la gente pero ellos no comprenden,
Yo grito tu nombre: ¡Jenny!, mas no te puedo encontrar,
Trato de seguir tus pasos pero tus huellas se pierden.
Tú, agazapada en lo oscuro entre pesadillas insomnes
Quizás no oigas mi llamado, o tus labios no responden
Pues tu corazón ansía volver a confiar en otro hombre
Mas tu mente, recelosa, escucha mi voz y se esconde.
Insisto otra vez: ¡Jenny! Y al fin obtengo tu respuesta
Mientras tus manos se afierran a mis manos con temor,
Tanto tiempo estando a oscuras y ahora que estás afuera
Tus ojos no quieren abrirse porque le temen al sol.
Tanto tiempo te he buscado, tanto tiempo tú perdida,
Tantas cosas olvidadas que vuelven a ser importantes,
Tan largo que se vuelve el tiempo y tan corta que es la vida,
La vida que no te perdona que tu tiempo no te alcance.
Susurro tu nombre, Jenny, porque ahora estás tan cerca,
En tus ojos ya no hay llanto, no se escuchan tus suspiros,
La gente ahora pasa y te mira cuando tú abres las puertas,
Ya no estás sola entre ellas, porque ahora estás conmigo.
Escucho tu silencio diluido en mil suspiros que escapan
Pidiendo cosas tan posibles que a veces no son reales,
La lluvia moja implacable los sueños que se derraman
Con las lágrimas que brotan y tú misma no lo sabes.
Lágrimas que ahogan tristezas, tristezas que hablan calladas
De amores que acaso se fueron sin que tú sepas adonde,
Del miedo a estar sola otra vez mientras te absorbe la nada
Llenándote de vacío mientras que el amor se esconde.
A veces tu también te ocultas huyendo de la soledad,
Te mezclas entre la gente pero ellos no comprenden,
Yo grito tu nombre: ¡Jenny!, mas no te puedo encontrar,
Trato de seguir tus pasos pero tus huellas se pierden.
Tú, agazapada en lo oscuro entre pesadillas insomnes
Quizás no oigas mi llamado, o tus labios no responden
Pues tu corazón ansía volver a confiar en otro hombre
Mas tu mente, recelosa, escucha mi voz y se esconde.
Insisto otra vez: ¡Jenny! Y al fin obtengo tu respuesta
Mientras tus manos se afierran a mis manos con temor,
Tanto tiempo estando a oscuras y ahora que estás afuera
Tus ojos no quieren abrirse porque le temen al sol.
Tanto tiempo te he buscado, tanto tiempo tú perdida,
Tantas cosas olvidadas que vuelven a ser importantes,
Tan largo que se vuelve el tiempo y tan corta que es la vida,
La vida que no te perdona que tu tiempo no te alcance.
Susurro tu nombre, Jenny, porque ahora estás tan cerca,
En tus ojos ya no hay llanto, no se escuchan tus suspiros,
La gente ahora pasa y te mira cuando tú abres las puertas,
Ya no estás sola entre ellas, porque ahora estás conmigo.
::