La Corporación
Poeta veterano
desde la garganta en las cata tumbas del vaticano,
era tonta y la quería
todos los tontos son
hasta que les interesa
y todavía no he visto ninguno
indiferente
a su gusto y aficción (1)
hasta no morir de placer
era una tonta de aquella manera
como otras se comen un mástil
sin rechistar
la proa de mi jumento
o el rabo de una macedonia febril
después de la resaca
era tonta
no se perdía ninguna fiesta
ni las de guardar
ninguna polla con sabor a menta
ningún ombligo de cocacola
y yo masticaba todos sus pelos
como gambas de invierno
sardinas de verano
me gustaba acompañar el plato
con un buen albariño
no podía dejar de quererla
gustosamente sancochaba
en su boca
el dromedario de mi desierto
junto a algunas otras especias
hasta cocinar un cus cus
que siempre sabía a ron
y a semen devaluado
era tonta sí
pero tenía la ternura de los camioneros
la genialidad de la magdalena
de las tortas de mayo
de los papuecas de alcalá
de la sintonía de la corpo
cuando maclovia se corre del gusto
qué más da que su perturbación
la llevara a clavarme un cuchillo
aquella noche de mayo
cuando dormían las golondrinas
cuando borracho
no llegé
a provocarle el multiorgasmo
que los tontos esperan
siempre de la vida
siempre la vida
siempre
sí
elPrior
(1) verso del gran maestro Quevedo.
era tonta y la quería
todos los tontos son
hasta que les interesa
y todavía no he visto ninguno
indiferente
a su gusto y aficción (1)
hasta no morir de placer
era una tonta de aquella manera
como otras se comen un mástil
sin rechistar
la proa de mi jumento
o el rabo de una macedonia febril
después de la resaca
era tonta
no se perdía ninguna fiesta
ni las de guardar
ninguna polla con sabor a menta
ningún ombligo de cocacola
y yo masticaba todos sus pelos
como gambas de invierno
sardinas de verano
me gustaba acompañar el plato
con un buen albariño
no podía dejar de quererla
gustosamente sancochaba
en su boca
el dromedario de mi desierto
junto a algunas otras especias
hasta cocinar un cus cus
que siempre sabía a ron
y a semen devaluado
era tonta sí
pero tenía la ternura de los camioneros
la genialidad de la magdalena
de las tortas de mayo
de los papuecas de alcalá
de la sintonía de la corpo
cuando maclovia se corre del gusto
qué más da que su perturbación
la llevara a clavarme un cuchillo
aquella noche de mayo
cuando dormían las golondrinas
cuando borracho
no llegé
a provocarle el multiorgasmo
que los tontos esperan
siempre de la vida
siempre la vida
siempre
sí
elPrior
(1) verso del gran maestro Quevedo.
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