El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
La historia me recordará,
no daré el brazo a torcer,
no seré más culpable que vos,
penetraré las murallas
conspirando contra el cielo
encarcelando el futuro,
sacrificando al que viene
Acechando desde árboles antiguos
los viejos ladrones
esperan al viajero inocente,
lo sorprenden
tiene miedo,
doscientos y algo de huesos
que le duelen bajo los golpes
como vos y yo.
Paria,
te vendiste.
en la city, cuando el agente de bolsa
especula salvajemente
Judas
Pasa todas las tardes en el docke,
en las veredas de este parque
donde le vendes a los pibes pasta base,
Está ahí con sus zapatillas que valen
lo que cobra de jubilación mi abuela
con visto bueno de los azules fariseos
en un altar de sacrificios,
nadie sabe para qué,
ni como,
el cordero espera para salvarnos a todos
muriendo drogado en un tiroteo televisado
por veinte monedas
Sobre él se hacen mil conjeturas, y misas y catedrales
Y excusas para compra de más pistolas
y de infierno
Mientras Judas, aquel u otro,
pasa tranquilas las tardes
los ángeles azules lo atraparán de tanto en tanto,
pero saldrá,
no será más culpable que vos o yo.
Nada habrá cambiado,
ningún cielo lo condenará,
simplemente seguirá siendo un traidor
y más nada.
no daré el brazo a torcer,
no seré más culpable que vos,
penetraré las murallas
conspirando contra el cielo
encarcelando el futuro,
sacrificando al que viene
Acechando desde árboles antiguos
los viejos ladrones
esperan al viajero inocente,
lo sorprenden
tiene miedo,
doscientos y algo de huesos
que le duelen bajo los golpes
como vos y yo.
Paria,
te vendiste.
en la city, cuando el agente de bolsa
especula salvajemente
Judas
Pasa todas las tardes en el docke,
en las veredas de este parque
donde le vendes a los pibes pasta base,
Está ahí con sus zapatillas que valen
lo que cobra de jubilación mi abuela
con visto bueno de los azules fariseos
en un altar de sacrificios,
nadie sabe para qué,
ni como,
el cordero espera para salvarnos a todos
muriendo drogado en un tiroteo televisado
por veinte monedas
Sobre él se hacen mil conjeturas, y misas y catedrales
Y excusas para compra de más pistolas
y de infierno
Mientras Judas, aquel u otro,
pasa tranquilas las tardes
los ángeles azules lo atraparán de tanto en tanto,
pero saldrá,
no será más culpable que vos o yo.
Nada habrá cambiado,
ningún cielo lo condenará,
simplemente seguirá siendo un traidor
y más nada.