Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Juegas con perlas esparcidas que presagian,
juegas a recoger las espinas que sangran
en tus manos y revives con el juego de abalorios
que es un manto incesante de sueños.
Luego una clandestina estrella se fracciona
en mil partes y como una extranjera huyes,
huyes de mí porque yo no escapo del miedo.
Aunque seas ajena a mi memoria preciso tu sonrisa.
Y si vuelves para burlarte, se que de tanto amarme,
de tanto matarme con tu fatal encanto, moriré
ni bien logre pulir los sonidos agrestes.
juegas a recoger las espinas que sangran
en tus manos y revives con el juego de abalorios
que es un manto incesante de sueños.
Luego una clandestina estrella se fracciona
en mil partes y como una extranjera huyes,
huyes de mí porque yo no escapo del miedo.
Aunque seas ajena a mi memoria preciso tu sonrisa.
Y si vuelves para burlarte, se que de tanto amarme,
de tanto matarme con tu fatal encanto, moriré
ni bien logre pulir los sonidos agrestes.
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