AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
JUEGOS
Esa aventura nuestra delicada, soñolienta,
envuelta en celofán y rosas, pétalos, esencia,
manías y coloquios, que nunca acaban, fe,
esperanza y ruedas de fuego, alternando mi
visión del mundo, juegos de adolescentes,
caprichos encendidos, miradas furtivas
y mensajes que no tienen destinatarios. ¡AY!
Amor de otros tiempos, cuantos trenes he
viajado, entre quimeras y deseos rondando,
siempre lugares, donde aparece tu perfume
en el aire, en las flores, y otra vez, sueños;
ensueños quebrados por la distancia; fe.
Esta aventura se acaba, pero las huellas,
las campanas de una ermita suenan atonas,
como una melopea agria y gris, que duele
en el diafragma, donde anida mi alma sola.
Augus 14 diciembre 2013.
Esa aventura nuestra delicada, soñolienta,
envuelta en celofán y rosas, pétalos, esencia,
manías y coloquios, que nunca acaban, fe,
esperanza y ruedas de fuego, alternando mi
visión del mundo, juegos de adolescentes,
caprichos encendidos, miradas furtivas
y mensajes que no tienen destinatarios. ¡AY!
Amor de otros tiempos, cuantos trenes he
viajado, entre quimeras y deseos rondando,
siempre lugares, donde aparece tu perfume
en el aire, en las flores, y otra vez, sueños;
ensueños quebrados por la distancia; fe.
Esta aventura se acaba, pero las huellas,
las campanas de una ermita suenan atonas,
como una melopea agria y gris, que duele
en el diafragma, donde anida mi alma sola.
Augus 14 diciembre 2013.