RAUL CONTRERAS
Poeta recién llegado
Jugando con el pensamiento y las cosas, puse sobre la mesa una manzana en un costado y otra
manzana en el lado opuesto; resultado: dos manzanas.
La certeza del universo.
De la misma manera senté a la mesa, frente a frente, dos cristianos, un musulmán frente a otro musulmán
y así fui sustituyendo a todos los hombres y mujeres de cuanta etnia y religión pisa esta tierra.
Se les acabó el tiempo y no lograron ponerse de acuerdo, pero, en su libre albedrío, todos juraron ser hijos de Dios.
manzana en el lado opuesto; resultado: dos manzanas.
La certeza del universo.
De la misma manera senté a la mesa, frente a frente, dos cristianos, un musulmán frente a otro musulmán
y así fui sustituyendo a todos los hombres y mujeres de cuanta etnia y religión pisa esta tierra.
Se les acabó el tiempo y no lograron ponerse de acuerdo, pero, en su libre albedrío, todos juraron ser hijos de Dios.