pablo barattini
Poeta asiduo al portal
Jugando con las palabras
un día armé un soneto,
luego armé un madrigal,
un romance, una oda, un verso,
entre coplas y poemas
también armé algunos cuentos.
Jugando con las palabras
un día dije te quiero,
te amo dije jugando
con las palabras de un beso.
En la noche de aquél día
te juré amor eterno,
tú respondiste:
¡EL AMOR!
nunca,
jamás será un juego.
Es la razón de la vida
el más puro sentimiento,
es la belleza del alma
que todos llevamos dentro,
es la esencia de las cosas,
del mundo, del firmamento,
amor es la palabra
que encierra todo lo bueno.
¡Pero tú jugador!
¡nunca me digas te quiero!.
Ve corre a jugar
con tus romances y versos,
acomoda las estrofas,
las rimas y los acentos,
juega a ser el poeta
de odas y de sonetos,
pero nunca me digas.
con tus palabras...
¡Te quiero!.
un día armé un soneto,
luego armé un madrigal,
un romance, una oda, un verso,
entre coplas y poemas
también armé algunos cuentos.
Jugando con las palabras
un día dije te quiero,
te amo dije jugando
con las palabras de un beso.
En la noche de aquél día
te juré amor eterno,
tú respondiste:
¡EL AMOR!
nunca,
jamás será un juego.
Es la razón de la vida
el más puro sentimiento,
es la belleza del alma
que todos llevamos dentro,
es la esencia de las cosas,
del mundo, del firmamento,
amor es la palabra
que encierra todo lo bueno.
¡Pero tú jugador!
¡nunca me digas te quiero!.
Ve corre a jugar
con tus romances y versos,
acomoda las estrofas,
las rimas y los acentos,
juega a ser el poeta
de odas y de sonetos,
pero nunca me digas.
con tus palabras...
¡Te quiero!.