Manolo Martínez
Poeta fiel al portal
En la plaza no estás
ni en su fuente gris,
ni en sus blancos jazmines
ni en esa banqueta que es de los dos
pero que aún no conoces.
No, allí no estás.
En el cielo tampoco estás
ni en el lucero que nace
cuando la tarde que se va,
ni las estrellas de la noche,
ni en las celestes nubes
que juegan a hacer sombras con la luna…
En cines, fondas, cafetines,
donde siempre te pienso, no estás;
ni en la arboleda de mi calle,
ni en mi cuarto,
ni en mi almohada…
Hoy, Jeannette,
como la niña buena que eres,
te has quedado aquí, dentro de mí
acariciando mi Corazón
con tus deditos,
brincando entre sus venas,
curando las heridas con tus besos.
Te has quedado aquí muy dentro,
donde nace y crece lo que siento por ti.
Aquí, sí estás.
Y te paseas y corres juguetona
por las habitaciones de mi alma.
Yo te las enseño y en cada una de ellas
te reconoces tú…
Tú, en mi alegría,
tú, en mi desdicha,
tú, en mi silencio;
tú y sólo tú
habitando el inmenso amor que yo te tengo…
Te has quedado aquí, dentro de mí,
jugando y jugando
a hacerme feliz una vez más.