Eladio Trigo
Poeta fiel al portal
JUGAR CON MI DOLOR.
Relucida vida que fluye contracorriente,
ardiente en su deriva viaja con su canción,
y a jirones busca la alborada escondida,
desafiando a un incandescente sol, sin temor.
Pretextos desechos por la ignorancia,
son mentiras que emergen por la verdad,
los gestos de un cuerpo engañado,
se disuelven como el humo apagado.
Si fuisteis todo para mí en el principio,
en el final solo la borrasca embarga mi ente,
y enredado como cómplice del un dolor,
el tedio me roba toda parte, de mi pasión.
Abrevar con fuego mi seca garganta,
es aliviar mi triste alma impasible,
y condensada por un corazón perdido,
refugio mi espíritu por esta gravedad penada.
Si no soy yo, no quiero saber quien puede ser,
asfixio mi mente para no tener que enloquecer,
la vida se me va pensando en lo que pudo ser,
presentida esta desdicha que yace en mi piel.
Mi soledad ciega y callada guarda mi amor,
y disimulando mi dechado mar interior,
este barco quedo encallado en el irascible pasado,
y a gritos inaudibles sufre por navegar, sin timón.
Peregrino agridulce que no encuentra su camino,
la nada entre la nada le recuerda que esta acabado,
pues con acompasados pasos recorre pasajes,
y ensimismado por la melancolía agoniza adormecido.
Mi dimensión para mi es mundo desconocido,
donde el espacio me deslumbra por un tiempo inerte,
y a un reconociéndome platónico por mis actos,
el tedio tendido en mi lecho es mi amarga muerte.
Manumitido sutilmente por mi iluminada esperanza,
quede oscurecido desesperadamente por perder tus besos,
eras la dueña que húmedamente encharcabas mi alegría,
ahora seco este cuerpo despojado, llora por la ausencia, de lo mas deseado.
Eladio Trigo.
17.07.06
Relucida vida que fluye contracorriente,
ardiente en su deriva viaja con su canción,
y a jirones busca la alborada escondida,
desafiando a un incandescente sol, sin temor.
Pretextos desechos por la ignorancia,
son mentiras que emergen por la verdad,
los gestos de un cuerpo engañado,
se disuelven como el humo apagado.
Si fuisteis todo para mí en el principio,
en el final solo la borrasca embarga mi ente,
y enredado como cómplice del un dolor,
el tedio me roba toda parte, de mi pasión.
Abrevar con fuego mi seca garganta,
es aliviar mi triste alma impasible,
y condensada por un corazón perdido,
refugio mi espíritu por esta gravedad penada.
Si no soy yo, no quiero saber quien puede ser,
asfixio mi mente para no tener que enloquecer,
la vida se me va pensando en lo que pudo ser,
presentida esta desdicha que yace en mi piel.
Mi soledad ciega y callada guarda mi amor,
y disimulando mi dechado mar interior,
este barco quedo encallado en el irascible pasado,
y a gritos inaudibles sufre por navegar, sin timón.
Peregrino agridulce que no encuentra su camino,
la nada entre la nada le recuerda que esta acabado,
pues con acompasados pasos recorre pasajes,
y ensimismado por la melancolía agoniza adormecido.
Mi dimensión para mi es mundo desconocido,
donde el espacio me deslumbra por un tiempo inerte,
y a un reconociéndome platónico por mis actos,
el tedio tendido en mi lecho es mi amarga muerte.
Manumitido sutilmente por mi iluminada esperanza,
quede oscurecido desesperadamente por perder tus besos,
eras la dueña que húmedamente encharcabas mi alegría,
ahora seco este cuerpo despojado, llora por la ausencia, de lo mas deseado.
Eladio Trigo.
17.07.06