Abran las puertas de la luz para que entre la noche
Y las lechuzas caigan como las estrellas fugacez
Sobre la rapiña de los pobres
Son sólo diez los que cabalgan a caballo en estas tierras
Pero un día serán cuatro y cuando lleguen esas olas, se convertirán en sangre
¿Qué será de nuestros huesos?
Se irán utilizando uno a uno en ladrillos de muros eternos
Dónde se pondrán clavos y se colgarán las instantáneas de los actos más perversos
Y se pondrán telones para descorrer y ver en un segundo el latir de toda vida
Unos serán absueltos tomados de las manos de los querubes de los cielos
Otros serán jalados por brazos de lava viva convertida en seres del infierno
Nada de esto es nuevo, es cierto, nada de esto es nuevo
Es sólo un flujo de pensamientos que tengo escritos en papeles que despedazaré en un grito ciego
No me gusta este final eso es lo cierto, la verdad es que no creo en nada nada de esto.
Sólo creo en la injusticia del mundo y que los jueces usan una venda en los ojos tanto en el suelo como en el cielo.
Y las lechuzas caigan como las estrellas fugacez
Sobre la rapiña de los pobres
Son sólo diez los que cabalgan a caballo en estas tierras
Pero un día serán cuatro y cuando lleguen esas olas, se convertirán en sangre
¿Qué será de nuestros huesos?
Se irán utilizando uno a uno en ladrillos de muros eternos
Dónde se pondrán clavos y se colgarán las instantáneas de los actos más perversos
Y se pondrán telones para descorrer y ver en un segundo el latir de toda vida
Unos serán absueltos tomados de las manos de los querubes de los cielos
Otros serán jalados por brazos de lava viva convertida en seres del infierno
Nada de esto es nuevo, es cierto, nada de esto es nuevo
Es sólo un flujo de pensamientos que tengo escritos en papeles que despedazaré en un grito ciego
No me gusta este final eso es lo cierto, la verdad es que no creo en nada nada de esto.
Sólo creo en la injusticia del mundo y que los jueces usan una venda en los ojos tanto en el suelo como en el cielo.