Gino C.
Gino Cárdenas servirdor del romanticismo
Caminamos de mano por la playa
Pies descalzos en la arena
Un mar de ilusiones en nuestras cabezas
Solo marginado por el verdadero
Que a nuestros ojos es tan inmenso
Al confundirse con el cielo.
Lo mismo pasa con estos sueños
Son mucho para un solo cuerpo
Por eso de ti no me alejo
Con gracia colaboras con el peso
Que conlleva este loco deseo
De ser la pareja más feliz del universo.
Caminamos juntos y el sol
Es el mejor testigo de este amor
Que se jura un día de febrero
Y que descansa sobre sueños
De cariño, pasión y deseo
De honor, consuela y respeto.
Caminamos entonces la vida
Tan agradable como una bahía
En largo día de verano
Y colgando juntas las manos
Admiramos todo lo que nos ha sido dado
El fruto del amor consumado
Retoño puro y sagrado.
Caminamos ya con compañía
Pues se multiplica la alegría
Entregamos al mundo la semilla
Del amor y la felicidad.
Caminando viendo al cielo
Hacia allá apuntan nuestros sueños
El calor no perturba nuestra paz
Nuestros pies arropados por el mar
Y la brisa de la tarde
Nos mantiene en el trance
No me sueltes la mano mi reina
Que este camino apenas comienza.
Ven a mi sirena que una luz nos espera (brilla en mi) L.A.M.R
Pies descalzos en la arena
Un mar de ilusiones en nuestras cabezas
Solo marginado por el verdadero
Que a nuestros ojos es tan inmenso
Al confundirse con el cielo.
Lo mismo pasa con estos sueños
Son mucho para un solo cuerpo
Por eso de ti no me alejo
Con gracia colaboras con el peso
Que conlleva este loco deseo
De ser la pareja más feliz del universo.
Caminamos juntos y el sol
Es el mejor testigo de este amor
Que se jura un día de febrero
Y que descansa sobre sueños
De cariño, pasión y deseo
De honor, consuela y respeto.
Caminamos entonces la vida
Tan agradable como una bahía
En largo día de verano
Y colgando juntas las manos
Admiramos todo lo que nos ha sido dado
El fruto del amor consumado
Retoño puro y sagrado.
Caminamos ya con compañía
Pues se multiplica la alegría
Entregamos al mundo la semilla
Del amor y la felicidad.
Caminando viendo al cielo
Hacia allá apuntan nuestros sueños
El calor no perturba nuestra paz
Nuestros pies arropados por el mar
Y la brisa de la tarde
Nos mantiene en el trance
No me sueltes la mano mi reina
Que este camino apenas comienza.
Ven a mi sirena que una luz nos espera (brilla en mi) L.A.M.R