Kein Williams
Poeta fiel al portal
¡Silencio en el estrado!
Va a hablar el Señor Juez
¿Es cierto que no la deja de querer?
Se lo acusa de estar enamorado.
Al imputado se lo acusa
de amarla con toda su vida
y que de este amor abusa
pues lo hace sin que se lo pida.
Escúcheme Su Señoria
yo soy el abogado defensor
mi cliente dice que su amor
era su unica alegria.
El Fiscal está equivocado
- ¡Protesto! - Ha lugar
Lo que quiero argumentar
es que amar no es pecado.
- Según aquí mis datos
dice que la ama como a nadie
que deambula por su calle
esperándola por muchos ratos.
Que jamás la dejó de amar
que su amor es confeso
para hablarnos de eso
cedo la palabra al Señor Fiscal.
Muchas Gracias Su Señoria
según lo que he podido averiguar
es cierto que no la deja de amar
que lo hace de noche y de día.
Pero comete otras faltas
rechaza a otras mujeres
diciendo que a ella la quiere
y le escribe muchas cartas.
Para sostener esto que digo
y demostrarle autenticidad
ante la clara culpabilidad
llamo a mi primer testigo.
Está bajo juramento
así que debe decir la verdad
¿Es cierto que él no la deja de amar?
Ni siquiera un momento.
Yo creo que es culpable
pues le entregó el corazón
ha perdido por ella la razón
eso todo el mundo la sabe.
Pone en un árbol sus nombres
le escribe poemas y le da rosas
la quiere más que a cualquier cosa
la ama más que cualquier hombre.
¡Señor Juez! Sí, soy culpable
nunca antes esto había sucedido
a nadie igual había querido
ni nadie así había amado antes.
En vista de que a confesado
procederemos a su sentencia
¿Culpabilidad o inocencia?
¿Qué determina el jurado?.
Hemos llegado a una conclusión
procederemos ahora a anunciarla
lo hallamos culpable de amarla
¡Culpable de hacerlo con el corazón!.
Por el poder que me concede el Estado
al acusado yo lo encuentro culpable
desde hoy debe dejar de amarle
ya no puede estar enamorado.
Debe olvidar todo lo vivido
y no sentir con esa intensidad
ya no podrá hacerlo jamás
será enviado a la cárcel del olvido.
Lo siento Su Señoria
yo la amaré eternamente
si quiere condéneme a la muerte
pero hasta en muerto la amaría.
Así que puede tenerme encarcelado
y aún así mi amor será eterno
aunque me mande al infierno
de ella seguiré enamorado.
Y aunque nadie lo entiende
y todo el mundo se entrometa
yo a ella la llevo en mis venas
y la amaré por siempre.
Va a hablar el Señor Juez
¿Es cierto que no la deja de querer?
Se lo acusa de estar enamorado.
Al imputado se lo acusa
de amarla con toda su vida
y que de este amor abusa
pues lo hace sin que se lo pida.
Escúcheme Su Señoria
yo soy el abogado defensor
mi cliente dice que su amor
era su unica alegria.
El Fiscal está equivocado
- ¡Protesto! - Ha lugar
Lo que quiero argumentar
es que amar no es pecado.
- Según aquí mis datos
dice que la ama como a nadie
que deambula por su calle
esperándola por muchos ratos.
Que jamás la dejó de amar
que su amor es confeso
para hablarnos de eso
cedo la palabra al Señor Fiscal.
Muchas Gracias Su Señoria
según lo que he podido averiguar
es cierto que no la deja de amar
que lo hace de noche y de día.
Pero comete otras faltas
rechaza a otras mujeres
diciendo que a ella la quiere
y le escribe muchas cartas.
Para sostener esto que digo
y demostrarle autenticidad
ante la clara culpabilidad
llamo a mi primer testigo.
Está bajo juramento
así que debe decir la verdad
¿Es cierto que él no la deja de amar?
Ni siquiera un momento.
Yo creo que es culpable
pues le entregó el corazón
ha perdido por ella la razón
eso todo el mundo la sabe.
Pone en un árbol sus nombres
le escribe poemas y le da rosas
la quiere más que a cualquier cosa
la ama más que cualquier hombre.
¡Señor Juez! Sí, soy culpable
nunca antes esto había sucedido
a nadie igual había querido
ni nadie así había amado antes.
En vista de que a confesado
procederemos a su sentencia
¿Culpabilidad o inocencia?
¿Qué determina el jurado?.
Hemos llegado a una conclusión
procederemos ahora a anunciarla
lo hallamos culpable de amarla
¡Culpable de hacerlo con el corazón!.
Por el poder que me concede el Estado
al acusado yo lo encuentro culpable
desde hoy debe dejar de amarle
ya no puede estar enamorado.
Debe olvidar todo lo vivido
y no sentir con esa intensidad
ya no podrá hacerlo jamás
será enviado a la cárcel del olvido.
Lo siento Su Señoria
yo la amaré eternamente
si quiere condéneme a la muerte
pero hasta en muerto la amaría.
Así que puede tenerme encarcelado
y aún así mi amor será eterno
aunque me mande al infierno
de ella seguiré enamorado.
Y aunque nadie lo entiende
y todo el mundo se entrometa
yo a ella la llevo en mis venas
y la amaré por siempre.
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