Jarkeld
Poeta recién llegado
Te veo a los ojos,
no puedo adivinar tus pensamientos,
me turba tu mirada,
constante e inquisitiva.
No puedo menos que adorarte.
La recompensa de conocerte
no compensa esta tortura
de saber que jamás podré tenerte.
Eres efímera y ligera,
como la brisa esporádica
de este desierto que me encierra.
Pero no es amor esto que siento,
es pura esencia del deseo;
esa sed no saciada de tus besos,
la necesidad infinita de recorrer tu cuerpo,
esa pasión que lleva al hombre
al abismo final de la locura,
por la que sin chistar entregaría
el ultimo suspiro de mi vida.
no puedo adivinar tus pensamientos,
me turba tu mirada,
constante e inquisitiva.
No puedo menos que adorarte.
La recompensa de conocerte
no compensa esta tortura
de saber que jamás podré tenerte.
Eres efímera y ligera,
como la brisa esporádica
de este desierto que me encierra.
Pero no es amor esto que siento,
es pura esencia del deseo;
esa sed no saciada de tus besos,
la necesidad infinita de recorrer tu cuerpo,
esa pasión que lleva al hombre
al abismo final de la locura,
por la que sin chistar entregaría
el ultimo suspiro de mi vida.