Versos que complican la vivencia del cuerpo enfrentada con la del ánima. El corazón físico se ahoga con el abrazo mortal del corazón figurado y versado para el amor que se ha ido. Yerto y frío, comunica sus cualidades mustias pero libérrimas al cuerpo que lo ha perdido. Como una contagiosa enfermedad, pandemia de hoy día, la atrición por el amor es sinónimo de práctica enajenación, el alma se pudre cuando el cuerpo busca la savia en otra vida y no la halla.
Saludos, Nazara,