Évano
Libre, sin dioses.
Nada, señor Évano,nada de lo que usted diga les robará esa sonrisa
lo único importante son las porras fascistas y los valientes presos políticos,
todo lo demás les resbala.Hoy recordé cuando el señor Tarradellas
regresó a España y juró la Constitución. Aquellos políticos, los de entonces,
sí venían de una guerra sangrienta, de una posguerra o de una larga represión;
presos políticos de verdad, exiliados forzosos y perseguidos...
Si Tarradellas levantase la cabeza se haría cruces al ver que el lema independentista
es el victimismo, un grito desesperado por el encarcelamiento
de unos políticos que se pasaron la Constitución por el forro
y por el exilio voluntario, en hotel de lujo, de un tal Puigdemont.
Pero, claro, Tarradellas fue un visionario y tuvo muy claro
lo que harían estos "valientes" por y con Cataluña.
Feliz año, compañero,un abrazo
Te aseguro que sonrisas tienen pocas los independentistas, muy pocas; más bien todo lo contrario. Las risas empiezan a ser nuestras y se van convirtiendo en carcajadas. Ahora se añade lo de Tabarnia, que de broma tiene poco pues vamos a por las 200.000 firmas en dos días y es algo totalmente factible y legal. Sí, se puede crear una nueva provincia y una nueva Comunidad Autónoma (en Cartagena se intentó y solo acuerdos posteriores con Murcia la pararon). Por tanto, de broma, nada.
Y Tabarnia tiene más del 80% de la población y de la riqueza de Cataluña y más del 60% de voto constitucionalista.. Imagina entonces la poca gracia que les hace a los independentistas.
En Premià, tanto en la de Dalt como de Mar, donde vivo hace medio siglo y ha sido feudo inexpugnable independentista, ha ganado Ciudadanos. Jamás los constitucionalistas nos habíamos si quiera acercado. Lo mismo ha ocurrido en Mataró (una de las diez ciudades más grandes de Cataluña, en Figueres y Lloret de Mar (unas de las más grandes de Girona), etcétera, etcétera, etcétera. Hay que ver las caras de los indepes aquí, donde hicieron campaña Sànchez, Rufián, la presidenta del Parlament y muchos otros insignes independentistas.
Por ello, no hay que convencer a nadie, la tozuda realidad lo hará.
Feliz año, Rosario. Un fuerte abrazo.
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