Kwisatz
Poeta asiduo al portal
LA ACUMULACIÓN DEL CAPITAL
Como el tiburón que siempre debe nadar para respirar, la Economía parece necesitar de la inflación para perpetuar el ciclo económico.
Desde el punto de vista del sujeto de la calle es un fenómeno sin sentido ¿Por qué aumentan siempre los precios? ¿Por qué nos han hecho creer que es algo natural, intrínseco a la buena salud del sistema económico predominante, es decir, el Capitalismo?
No es el objeto de este texto ahondar en los fundamentos del valor del dinero, para eso ya hay otros escritos reflexionando sobre el tema.
Pero sí cabe decir que el valor de las monedas o divisas actuales, es una porción del valor que atribuimos a la capacidad económica del país que la emite, a su capacidad de generar “riqueza” y endeudarse.
Por tanto, cuantas más de estas porciones genere el Estado emitiendo divisas, a igualdad de capacidad económica, menor será su valor, ergo para adquirir un mismo bien deberemos gastar más dinero, aunque el valor que estamos entregando a cambio sea equivalente.
Aparentemente para el sujeto de la calle todo es más “caro” que antes, pero lo que realmente ha pasado es que la moneda que emplea para pagar se ha depreciado.
Esto que es el fundamento de la inflación, sucede año a año, pero mientras se produzca en incrementos controlados parece lo más normal del mundo.
Naturalmente si no hay un incremento de salarios y pensiones, se produce una pérdida de poder adquisitivo del consumidor. Pero tampoco voy a entrar en ese asunto aquí.
La cuestión es que todo se encarece sistemáticamente, y parece un suceso natural intrínseco al sistema económico. Pero, ¿Es realmente necesario e inevitable este fenómeno?
Pues lo cierto es que…Sí.
Al menos desde la lógica capitalista que voy a intentar analizar.
Haciendo un símil con un circuito hidráulico o eléctrico, son los desequilibrios económicos (análogos a la pendiente que hace fluir el agua, o la diferencia de voltaje que mueve los electrones) los que hacen fluir el capital.
Ese desequilibrio que menciono se llama beneficio, y entro a hablar del concepto en otro de mis escritos del mismo nombre.
La cuestión es que este sistema basado en desequilibrios, además no es un sistema cerrado.
Me explicaré. Lo que vengo a decir es que el flujo de dinero no es finito y circula en un circuito cambiando de manos sin más. De forma temporal, en cierto modo ocurre así, pero en último término el dinero tiende a estancarse, a acumularse en fondos de inversión, hedge funds, fortunas personales y vaya Ud. a saber que más productos financieros (Spoiler: No soy economista ni financiero. Aunque obviamente ya ha quedado patente, dado mi “inocente” enfoque.)
Son como bombas que drenan el dinero de flujo de mercado, acumulándose y generando intereses que a su vez generan más desequilibrios y drenan más dinero del sistema.
En resumidas cuentas, si no se inyectara más dinero al sistema, eventualmente el flujo de dinero acabaría menguando, y quién sabe, incluso cesando.
Es por ello que, a este sistema abierto que tiende a la acumulación de capitales, se le inyecta dinero periódicamente, para lubricar la máquina y que no seque.
Y tal como ya sabemos de la primera parte de este escrito, cualquier inyección de dinero devalúa su valor, ergo obliga a gastar más billetes para comprar lo mismo, lo que hace todo más caro. Resultado, inflación.
Y sí, es lo que parece. Tu dinero cada vez vale menos, y salvo que pertenezcas a la élite que drena el sistema, cada vez eres más pobre y ellos más ricos.
Esto ya lo sabías, pero este simplón enfoque lógico quizá te hará entenderlo mejor.