Andrea Agredo
Poeta recién llegado
No ha de constar mi lamento hacia su ego y tratando de conseguir ese amor suyo he vagado por el fuego sin fin con las piernas cansadas y el corazón sin sangre. Con mis delirios tan emocionales… ¿vos que haces por mi? Nada…
Lo sabía, pues le complace mis lágrimas mal lloradas, le agrada ser protagonista de esta maldita angustia y ser responsable de mi agobiante dolor.
¿Vos has hecho algo por mí? ¿Por qué no le conmueve el amor que siento por vos?
Los kilómetros que he recorrido a pasos ciegos el maldecir este pecado, el dulce néctar del tabaco envueltos en el sabor de sus besos, como anhelo el agua de su boca ya que llevo los pies muertos por la distancia. Cargo en mis manos el corazón empolvado del cual sos el único dueño.
¿Has pensado en hacer algo por mí? Préstame el cigarrillo necesito palpar parte de su boca marchita ahí dejada en el. Y aún así tan adicta, pero el camino sigue…
Envejezco cada hora con la depresión llevada en el pecho, aun así el humo corre como lo que siento por vos, anda y anda no quiero seguir llorando por vos, por su amor.
Lo sabía, pues le complace mis lágrimas mal lloradas, le agrada ser protagonista de esta maldita angustia y ser responsable de mi agobiante dolor.
¿Vos has hecho algo por mí? ¿Por qué no le conmueve el amor que siento por vos?
Los kilómetros que he recorrido a pasos ciegos el maldecir este pecado, el dulce néctar del tabaco envueltos en el sabor de sus besos, como anhelo el agua de su boca ya que llevo los pies muertos por la distancia. Cargo en mis manos el corazón empolvado del cual sos el único dueño.
¿Has pensado en hacer algo por mí? Préstame el cigarrillo necesito palpar parte de su boca marchita ahí dejada en el. Y aún así tan adicta, pero el camino sigue…
Envejezco cada hora con la depresión llevada en el pecho, aun así el humo corre como lo que siento por vos, anda y anda no quiero seguir llorando por vos, por su amor.
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