Alexis Vargas Arteaga
Poeta recién llegado
¿Me pides descaradamente que te indulte?
Pero es que no concibo la razón,
si apenas ayer me dejaste atónito y triste
cuando con otro rompiste mi corazón.
Intentas desesperadamente disculparte,
acaso crees que soy estúpido, mejor vete
porque sólo pienso en atarte y matarte.
¿Acaso no ves como derribas esa fortificación
de acero que con tanta pasión construimos?
y forjas a que esto se acabe como esa canción
hermosa y penetrante con la que nos unimos.
Ojalá no terminara, pero que puedo hacer,
si hoy poseo una tristeza que se combina
con mi sangre y crea un virus que termina,
y acaba con mi subsistencia hasta vencer.
Hoy no se que es el amor, ni la alegría,
hoy sólo veo el albor de lo que yacería.
Mi corazón hoy late lentamente,
y cuando él deje de latir,
espero no empieces a lamentarte.
Autor: Alexis Vargas
Pero es que no concibo la razón,
si apenas ayer me dejaste atónito y triste
cuando con otro rompiste mi corazón.
Intentas desesperadamente disculparte,
acaso crees que soy estúpido, mejor vete
porque sólo pienso en atarte y matarte.
¿Acaso no ves como derribas esa fortificación
de acero que con tanta pasión construimos?
y forjas a que esto se acabe como esa canción
hermosa y penetrante con la que nos unimos.
Ojalá no terminara, pero que puedo hacer,
si hoy poseo una tristeza que se combina
con mi sangre y crea un virus que termina,
y acaba con mi subsistencia hasta vencer.
Hoy no se que es el amor, ni la alegría,
hoy sólo veo el albor de lo que yacería.
Mi corazón hoy late lentamente,
y cuando él deje de latir,
espero no empieces a lamentarte.
Autor: Alexis Vargas