luis mantilla
Poeta recién llegado
Inhala la última ración de aire,
sus ojos de plomo ausente
echan un vistazo expirante,
¿Será el último?
El verbo agónico entona dolor,
se orean las plegarias,
se riegan las pupilas,
se cauterizan los odios
se suturan las rencillas;
de entre todos,
busca a su adicto,
¡Soy yo!
Trato de descifrar su pensar,
me pide absolución para los injustos,
gracia al adversario,
ternura entre hermanos,
indaga por una quimera constante,
desde el éter su bendición me embaucó;
cuánto goteo quebrantado,
cuánto resoplo desdichado,
cuánto suplicio inmerecido,
¡Cuánto dolor!
Un ajeno frío de verano
avasalló el entorno;
ya no respira,
ya no late,
ya no alienta,
pero aun siente......¡Aún ama!
Ronda el barullo,
predomina la estampa sombría,
toma auge la oscuridad,
se ausenta la luz,
se embellece la siniestra soledad;
de rodillas y adormilado
pordioseo un lamento:
¡No te vayas papá!
El viejo bosquejando quietud,
marchó hacía lo alto,
donde muchos anhelan
y pocos llegan.......la eternidad.
LUIS MANTILLA
(LUMAN)
sus ojos de plomo ausente
echan un vistazo expirante,
¿Será el último?
El verbo agónico entona dolor,
se orean las plegarias,
se riegan las pupilas,
se cauterizan los odios
se suturan las rencillas;
de entre todos,
busca a su adicto,
¡Soy yo!
Trato de descifrar su pensar,
me pide absolución para los injustos,
gracia al adversario,
ternura entre hermanos,
indaga por una quimera constante,
desde el éter su bendición me embaucó;
cuánto goteo quebrantado,
cuánto resoplo desdichado,
cuánto suplicio inmerecido,
¡Cuánto dolor!
Un ajeno frío de verano
avasalló el entorno;
ya no respira,
ya no late,
ya no alienta,
pero aun siente......¡Aún ama!
Ronda el barullo,
predomina la estampa sombría,
toma auge la oscuridad,
se ausenta la luz,
se embellece la siniestra soledad;
de rodillas y adormilado
pordioseo un lamento:
¡No te vayas papá!
El viejo bosquejando quietud,
marchó hacía lo alto,
donde muchos anhelan
y pocos llegan.......la eternidad.
LUIS MANTILLA
(LUMAN)