manuel CERON
Poeta recién llegado
Que felicidad este atardecer de invierno,
cuando te alejas de ese mal que invade tu cerebro;
cuando dejas atrás cien años de sufrimiento,
de dolores en el alma y la vida en un lamento.
Que tranquilidad cuando el alma sale de este cuerpo
y vuela solitaria hacia ese fin incierto.
Adiós a tantos males propios de un jumento.
Atrás quedo ese nombre porque ya es el de un muerto
Solo me dueles tu, porque nunca te vi en el huerto,
Solo te vi en mis sueños y nunca junto a mi cuerpo;
siempre soñé a tu lado anuando en mi silencio
Porque ese dolor es parte y fin de este vil tormento..
cuando te alejas de ese mal que invade tu cerebro;
cuando dejas atrás cien años de sufrimiento,
de dolores en el alma y la vida en un lamento.
Que tranquilidad cuando el alma sale de este cuerpo
y vuela solitaria hacia ese fin incierto.
Adiós a tantos males propios de un jumento.
Atrás quedo ese nombre porque ya es el de un muerto
Solo me dueles tu, porque nunca te vi en el huerto,
Solo te vi en mis sueños y nunca junto a mi cuerpo;
siempre soñé a tu lado anuando en mi silencio
Porque ese dolor es parte y fin de este vil tormento..
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