Mary Mura
Poeta veterano en el portal
La alegría no se compra con dinero
Edificio colonial de paredes bien lustradas
donde solo a chicos ricos se les permite la entrada.
Un día yo me crucé con un niño muy triste y muy apocado
bien vestido, bien peinado con sus zapatos lustrados.
Su caminar era triste dibujada su mirada,
el bajaba de su coche de la mano de su nana.
Desde que lo conocí no hubo sonrisa en su cara
un día yo me atreví y me acerqué apresurada.
¿Por qué a pesar de tus lujos es tan triste tu mirada?
el me miró lentamente con lágrimas en su cara.
Y me dijo que el quisiera algo que yo disfrutaba
el beso de mi mamá al llevarme abrazada.
Las manos de mi abuelo que caramelos me daba .
Desde ese día jamás volvimos a separarnos,
compartimos de los juegos del juguete hecho a mano
entonces empecé a ver como un cambio en su mirada.
Porque consiguió el amor que la plata no le daba.
Mi escuela era humilde, pero los padres estaban allí pintando arreglando para que nosotros nos sintiéramos felices. Padres poderosos aprendan que no todo se consigue con emitir un cheque, el amor es gratis y no se compra. Para muchos padres de hoy mi humilde consejo ,regalen a sus hijos calidad de tiempo, caricias, comunicación y menos regalos que solo se consiguen con dinero, queriendo cubrir los tiempos que no pueden dar,mañana sabrán de que les hablo.
Edificio colonial de paredes bien lustradas
donde solo a chicos ricos se les permite la entrada.
Un día yo me crucé con un niño muy triste y muy apocado
bien vestido, bien peinado con sus zapatos lustrados.
Su caminar era triste dibujada su mirada,
el bajaba de su coche de la mano de su nana.
Desde que lo conocí no hubo sonrisa en su cara
un día yo me atreví y me acerqué apresurada.
¿Por qué a pesar de tus lujos es tan triste tu mirada?
el me miró lentamente con lágrimas en su cara.
Y me dijo que el quisiera algo que yo disfrutaba
el beso de mi mamá al llevarme abrazada.
Las manos de mi abuelo que caramelos me daba .
Desde ese día jamás volvimos a separarnos,
compartimos de los juegos del juguete hecho a mano
entonces empecé a ver como un cambio en su mirada.
Porque consiguió el amor que la plata no le daba.
Mi escuela era humilde, pero los padres estaban allí pintando arreglando para que nosotros nos sintiéramos felices. Padres poderosos aprendan que no todo se consigue con emitir un cheque, el amor es gratis y no se compra. Para muchos padres de hoy mi humilde consejo ,regalen a sus hijos calidad de tiempo, caricias, comunicación y menos regalos que solo se consiguen con dinero, queriendo cubrir los tiempos que no pueden dar,mañana sabrán de que les hablo.