Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Entre mentes desviadas
y esperanzas idas
deambula sola, olvidada
la frágil silueta de una mujercita;
y esperanzas idas
deambula sola, olvidada
la frágil silueta de una mujercita;
En la discreción de las noches
su voz aterrada una vez mas
rompe silencios y con dolor ella grita:
¡Yo fui la amante del diablo,
él me sedujo aquel negro día!
su voz aterrada una vez mas
rompe silencios y con dolor ella grita:
¡Yo fui la amante del diablo,
él me sedujo aquel negro día!
Incontrolable es su llanto,
aterrada tiembla de pies a manos
y continua contando su vida
Casí en secreto susurra :
mi vientre cargo con dolores
el hijo de aquel ente extraño.
aterrada tiembla de pies a manos
y continua contando su vida
Casí en secreto susurra :
mi vientre cargo con dolores
el hijo de aquel ente extraño.
Una mano piadosa la sostiene,
le ponen camisa tan blanca,
adormecen sus miedos
con solo una anfetamina.
le ponen camisa tan blanca,
adormecen sus miedos
con solo una anfetamina.
¿Sedada ya no sueña nada,
o el infierno le martiriza el alma?
Y así la amante del diablo
ahora es el olvido de aquel
que le busco un espacio
nulo y oscuro entre la sociedad.
o el infierno le martiriza el alma?
Y así la amante del diablo
ahora es el olvido de aquel
que le busco un espacio
nulo y oscuro entre la sociedad.
Mary C. López.