Taitafa
Poeta recién llegado
La luz de la luna huele a violetas
y el girasol es tan solo
una sombra cabizbaja de sombrero amarillo.
Aves del paraíso tus ojos
irisan la magia blanca de mis duendes.
Un elfo dibuja un vuelo de gaviota
en tus comisuras
y en tu pecho pulsan
dos primaveras temparanas.
La luna besa tu pubis
sombra golondrina que en sus alas recoge
aroma de violetas
mientras absorto el paisaje
asido a tu cintura danza.
El aire se vuelve ofídico
en un río de cruzamientos que levita
en remolinos de orgasmo.
Los girasoles ya no son nada
y tus ojos aves del paraíso plegan
sus alas en un infinito de ensueños
donde la luz del alba languidece
sin que muera en el aire embalsamado
el aroma sutil de las violetas.
y el girasol es tan solo
una sombra cabizbaja de sombrero amarillo.
Aves del paraíso tus ojos
irisan la magia blanca de mis duendes.
Un elfo dibuja un vuelo de gaviota
en tus comisuras
y en tu pecho pulsan
dos primaveras temparanas.
La luna besa tu pubis
sombra golondrina que en sus alas recoge
aroma de violetas
mientras absorto el paisaje
asido a tu cintura danza.
El aire se vuelve ofídico
en un río de cruzamientos que levita
en remolinos de orgasmo.
Los girasoles ya no son nada
y tus ojos aves del paraíso plegan
sus alas en un infinito de ensueños
donde la luz del alba languidece
sin que muera en el aire embalsamado
el aroma sutil de las violetas.