Angelito el entrerriano
Poeta fiel al portal
Un precipicio de cálidas palabras
es la que se asemeja a mi imagen solitaria,
la ansiedad me saluda cada día al despertar
al verla desnuda antes mis ojos de ebriedad.
Con la espuela mágica que inca mis carnes
en esta inmensa y conquistada soledad,
está
su nombre que se resiste, al eco de mi voz.
Que forman caminos de flores, por donde el amor
caminó, en esas tantas horas dormidas
en que mi boca aprisionó sus deseos,
acumulando un tumulto de pasión
en un sueño, que para mi, no era mio.
La ansiedad me domina noche y dia,
personificando al beso dormido, al borde de mi piel
que llama a las musas, que bailan en mi estado,
de tristeza y soledad.
Y escribo y repito, las mismas sensaciones
de un amor que solo está,
en la distancia de amor que denomina,
al ultimo sabor de mis deseos.
A veces soy espejo de otro sueño,
en esta ansiedad que me camina,
las horas vacías de mi estado.
es la que se asemeja a mi imagen solitaria,
la ansiedad me saluda cada día al despertar
al verla desnuda antes mis ojos de ebriedad.
Con la espuela mágica que inca mis carnes
en esta inmensa y conquistada soledad,
está
su nombre que se resiste, al eco de mi voz.
Que forman caminos de flores, por donde el amor
caminó, en esas tantas horas dormidas
en que mi boca aprisionó sus deseos,
acumulando un tumulto de pasión
en un sueño, que para mi, no era mio.
La ansiedad me domina noche y dia,
personificando al beso dormido, al borde de mi piel
que llama a las musas, que bailan en mi estado,
de tristeza y soledad.
Y escribo y repito, las mismas sensaciones
de un amor que solo está,
en la distancia de amor que denomina,
al ultimo sabor de mis deseos.
A veces soy espejo de otro sueño,
en esta ansiedad que me camina,
las horas vacías de mi estado.