Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
La apariencia del frio es
como el instinto egoísta de quien a placer
sólo se entrega.
Es como besar los labios muertos
que nada más evocan un recuerdo
de algo que no es
y no será.
Es como alardear del amor,
pero late hielo en la venas
llorando amargos besos.
El frío se parece
a la persona indiferente,
al que solo sabe mirar hacia arriba
porque nunca aprendió a mirar hacia abajo.
El frío es como matar las flores,
sobre todo las más bellas,
y hacer de papel inventos
que signifiquen belleza artificial
con los colores de las bellas marchitas.
La apariencia del frío es
como tú, en la soledad,
como yo, en la lejanía del olvido.
como nosotros por no pensarnos.
Es frío que no deja escuchar
el quemar de la leña
ni mucho menos
deja ver nuestros rostros enamorados
ya pálidos
por la cadavérica apariencia.
La apariencia del frío
es como todos
y es como nadie.
Es como un mundo lleno de bocas ocultas,
pero ninguna de ellas habla.
El frío es como el alma que llega a casa
y aunque hay familia,
vacío es mejor que palabras.
Este cruel frío se parece al dolor de tantos
que se hace sentir en la piel,
donde busca abrigo en los brazos
que nunca pueden abrazar.
como el instinto egoísta de quien a placer
sólo se entrega.
Es como besar los labios muertos
que nada más evocan un recuerdo
de algo que no es
y no será.
Es como alardear del amor,
pero late hielo en la venas
llorando amargos besos.
El frío se parece
a la persona indiferente,
al que solo sabe mirar hacia arriba
porque nunca aprendió a mirar hacia abajo.
El frío es como matar las flores,
sobre todo las más bellas,
y hacer de papel inventos
que signifiquen belleza artificial
con los colores de las bellas marchitas.
La apariencia del frío es
como tú, en la soledad,
como yo, en la lejanía del olvido.
como nosotros por no pensarnos.
Es frío que no deja escuchar
el quemar de la leña
ni mucho menos
deja ver nuestros rostros enamorados
ya pálidos
por la cadavérica apariencia.
La apariencia del frío
es como todos
y es como nadie.
Es como un mundo lleno de bocas ocultas,
pero ninguna de ellas habla.
El frío es como el alma que llega a casa
y aunque hay familia,
vacío es mejor que palabras.
Este cruel frío se parece al dolor de tantos
que se hace sentir en la piel,
donde busca abrigo en los brazos
que nunca pueden abrazar.
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