duf9991
Poeta adicto al portal
Su sol, que se entrega a su rostro
hace brillar el mío,
levanta mis pies del suelo al cielo
transporta mis venas fuera del cuerpo
y ya no lo siento, y mi piel es ajena
y floto tranquilo en el aire.
Sus ojos, flores que me miran sospechosas
esas flores son las rosas que crecen tácitas
en el jardín de mi lírica borboteante,
construyen palabras aún no creadas,
cual alfombra voladora
me hacen divagar en el aire de mi mundo.
Sus labios, dos sirenas que nadan
en un mar de fantasías,
mar austero, apasionado
mar relajante de mi mundo exorbitante.
Su cuerpo, simplemente enfriando la arena
de la playa, que besa el mar
con un bullicio solemne, es la razón
simple mas profunda a la vez
de este poema de un mundo paralelo.
Arena que dudo pueda alguien tocar,
se esfuma entre la niebla
de mi mente, y sin embargo
ahí estás, no te esfumas, te puedo tocar,
y esa es la razón,
simple mas compleja a la vez
de mi ilógico trovar.
hace brillar el mío,
levanta mis pies del suelo al cielo
transporta mis venas fuera del cuerpo
y ya no lo siento, y mi piel es ajena
y floto tranquilo en el aire.
Sus ojos, flores que me miran sospechosas
esas flores son las rosas que crecen tácitas
en el jardín de mi lírica borboteante,
construyen palabras aún no creadas,
cual alfombra voladora
me hacen divagar en el aire de mi mundo.
Sus labios, dos sirenas que nadan
en un mar de fantasías,
mar austero, apasionado
mar relajante de mi mundo exorbitante.
Su cuerpo, simplemente enfriando la arena
de la playa, que besa el mar
con un bullicio solemne, es la razón
simple mas profunda a la vez
de este poema de un mundo paralelo.
Arena que dudo pueda alguien tocar,
se esfuma entre la niebla
de mi mente, y sin embargo
ahí estás, no te esfumas, te puedo tocar,
y esa es la razón,
simple mas compleja a la vez
de mi ilógico trovar.