Esa caja de secretos
y llena de intimidad,
guarda dos o tres objetos,
autómata obediente y más.
Cuán astucia tiene el alma,
qué placer no sabe mal,
si hay terceros en la cama
y uno de ellos no es rival.
En el suelo está la caja,
no es su sitio, hay que guardar;
no se han de mostrar los placeres
que en pareja se han de dar.
Ves traicionado el cariño,
la confianza y la amistad,
y aquel que sabe que hay visita
juega con tu intimidad.
¡Deja la caja en el suelo!,
que nadie a la casa vendrá.
Y para tu gran sorpresa
vienen, y ven el percal.
Yo digo que se ha reído
de mí, de mi intimidad,
que jugó con la confianza
y que me quiso humillar.
Cogí lo que hay en la caja,
lo que es mío, nada más;
dejé la caja en su sitio
y me marché del lugar.
y llena de intimidad,
guarda dos o tres objetos,
autómata obediente y más.
Cuán astucia tiene el alma,
qué placer no sabe mal,
si hay terceros en la cama
y uno de ellos no es rival.
En el suelo está la caja,
no es su sitio, hay que guardar;
no se han de mostrar los placeres
que en pareja se han de dar.
Ves traicionado el cariño,
la confianza y la amistad,
y aquel que sabe que hay visita
juega con tu intimidad.
¡Deja la caja en el suelo!,
que nadie a la casa vendrá.
Y para tu gran sorpresa
vienen, y ven el percal.
Yo digo que se ha reído
de mí, de mi intimidad,
que jugó con la confianza
y que me quiso humillar.
Cogí lo que hay en la caja,
lo que es mío, nada más;
dejé la caja en su sitio
y me marché del lugar.