Old Soul
Poeta adicto al portal
La ausencia de tus palabras
son como esas dudas
nunca habladas,
esas por las que ya no pregunto
pues me conformo con tu silencio.
Esa respuesta muda
con la que siempre me has dicho tanto.
O, tal vez, ello, por eso,
por aquello de intentar quererte,
he imaginado.
Claro que mi querer es extraño,
si lo dejas, te amará toda una vida,
o lo que dura el placer de un tabaco.
Pues te puede querer por un siempre,
con un eterno,
sin haberte tocado con las manos.
Pero no lo creas tan gentil y cándido,
mi querer no es un ser alocado,
pues ha enterrado miles de te quiero,
a solas y sin duelo,
en los desiertos más áridos.
Pero, hoy, ahora,
tú silencio lo acompaña.
Tal vez sólo sea un sueño,
una ilusión,
una cualquiera,
una de tantas,
o, simplemente,
sea esta, mi imaginación
tan sincera y sátira.
son como esas dudas
nunca habladas,
esas por las que ya no pregunto
pues me conformo con tu silencio.
Esa respuesta muda
con la que siempre me has dicho tanto.
O, tal vez, ello, por eso,
por aquello de intentar quererte,
he imaginado.
Claro que mi querer es extraño,
si lo dejas, te amará toda una vida,
o lo que dura el placer de un tabaco.
Pues te puede querer por un siempre,
con un eterno,
sin haberte tocado con las manos.
Pero no lo creas tan gentil y cándido,
mi querer no es un ser alocado,
pues ha enterrado miles de te quiero,
a solas y sin duelo,
en los desiertos más áridos.
Pero, hoy, ahora,
tú silencio lo acompaña.
Tal vez sólo sea un sueño,
una ilusión,
una cualquiera,
una de tantas,
o, simplemente,
sea esta, mi imaginación
tan sincera y sátira.