La primera noche,
llora su ausencia,
tristes los relojes
de su existencia.
Vierte sus lágrimas
en la almohada vacía,
no siente su pérdida
desde la partida.
¡Que vano es el dolor!
sin nada compartido,
sin ningún resquemor.
¡Que obscuros sueños!
provocan su ira,
le causan miedos.
¡Que vacíos deseos!
marchitan su vida,
amores de ciegos.
llora su ausencia,
tristes los relojes
de su existencia.
Vierte sus lágrimas
en la almohada vacía,
no siente su pérdida
desde la partida.
¡Que vano es el dolor!
sin nada compartido,
sin ningún resquemor.
¡Que obscuros sueños!
provocan su ira,
le causan miedos.
¡Que vacíos deseos!
marchitan su vida,
amores de ciegos.